Cuando me preguntan que hace mi empresa respondo:
“Consultoría en proyectos de Internet y marketing online”.
Lo se. Quizás suena muy general. Así que me voy al otro extremo:
“Diseñamos y programamos páginas web”.
Allí todo el mundo entiende; pero te miran con cierto recelo.
Y es mucha gente percibe que diseñar y montar una página web es un dolor de cabeza. Ya sea una empresa grande o pequeña, muchas veces uno se cruza con un consultor que le habla en un leguaje que no entiende, se hacen arquitecturas de contenido enormes y al final uno termina con una pagina web de super diseño, con mucho contenido y que al año se tiene que renovar porque “hay que estar al día”.
Si usted es una gran empresa, con marcas masivas y un objetivo de “branding” muy definido es probable que necesite la página que se ha descrito. Pero esa no es la mayoría de los casos.
Así que los diseñadores web empiezan a tener una fama un poco negativa
Quizás haya que darle la vuelta al concepto.
Seth Godin tiene una buena idea. Una página web es básicamente marketing directo. Las acciones tienen respuestas inmediatas que se pueden medir y que permitir modificar las acciones hasta obtener mejores resultados.
Ante eso, la actitud del diseñador web no debe ser construir un monstruo que demande tiempo, esfuerzo, dedicación excesiva y que signifique una enorme inversión de un solo golpe.
¿Que tal esto? El diseñador le dice al cliente:
“Mire, voy a trabajar con usted para crear una web de 4 páginas que sea un motor de ingresos. Usted debe preocuparse de traer trafico a ese motor, ya sea probando campañas en buscadores o cualquier otro tipo de medio que sea mesurable”.
“Lo que vamos a hacer con esa información es ir modificando esas 4 páginas para que ese trafico se conviertan en amigos. Si su producto es bueno y el seguimiento es apropiado, convertiremos a esos amigos en clientes”.
Es probable que sea más barato hacer medición y seguimiento y modificar estas 4 páginas que hacer un rediseño masivo de 400 páginas. Y sin ninguna duda es más efectivo.
Lo cierto es que requiere paciencia y comerse el ego. Y requiere ser creativo, medir constantemente, probar nuevas cosas y volver a medir. Quizás tampoco represente un ingreso inmediato y a corto plazo. Pero fidelizará al cliente y usted terminará con un caso de estudio digno de mostrar a nuevos prospectos.
Por cierto el libro de Seth, Small Is the New Big es muy bueno. Una lectura recomendable.

