La profesión más dura de estos tiempos: profesor universitario o de MBA.
¿Los riesgos?. La posibilidad de quedar en ridículo a los cinco minutos de empezada la clase. O peor aun, afectar la imagen de la escuela que lo acoge.
Hace unos años, algunos profesores poco brillantes se podían escudar en un conocimiento al que habían tenido acceso luego de revisar información especializada y al alcance de pocos. Hoy eso es casi imposible. Con un par de clics, un alumno tiene acceso a la información que desee. Y eso puede poner a un mal profesor en evidencia muy rápidamente.
Peor aun, las deficiencias de un mal profesor pueden ser compartidas en minutos y no solo dentro de su clase, sino de toda la escuela e incluso de medio mundo. Y es que cada alumno puede tener un blog. Para muestra, este caso muy curioso no solo por las maneras del académico sino también por el lugar donde sucede y porque el profesor es tambien el responsable de marketing corporativo de la escuela.
Los que alguna vez consideren estudiar allí y lean el post original quizás se lo piensen un poco más. Y en un mercado de alta competencia como el de los MBA, eso es un lujo que nadie puede permitirse.
Hoy en día cada clase es una campaña de marketing. Si sus contenidos no son “comprados” no durara mucho en el mercado. O quizás si dure, pero en un nivel de mediocridad difícil de aguantar


